Escribe el nombre de la constelación y sus líneas se trazan estrella a estrella. No hay cronómetro ni vidas: una tecla equivocada simplemente espera a la correcta. Cada constelación que completas se añade para siempre a tu mapa del cielo. En Memoria el nombre está oculto: reconoce la figura y cada pocos segundos aparece gratis una letra más.