Escribe el texto fluido para añadir pisos a tu edificio, uno a la vez. Completa un edificio y uno nuevo se levantará a su lado — tu horizonte urbano sigue creciendo en cada sesión que juegas, incluso si vuelves días después. Los errores acumulan riesgo: al superar el umbral estalla una emergencia, parpadea una palabra que debes escribir antes de que se acabe el tiempo, o el edificio sufre daños. En Resistencia, una emergencia fallida también cuesta una vida — pierde las tres y se acaba. En Zen no hay vidas, solo un reloj de 3 minutos.