El tablero es tu propio teclado: cada tecla está donde está en el tuyo. Tu ficha está sobre una tecla: pulsa una tecla que la toque y la ficha avanza hasta ella. La tocan las teclas vecinas de su fila y las dos de arriba y las dos de abajo; cualquier otra tecla es un error y la ficha no se mueve. Llega a la meta; más adelante, primero por las teclas numeradas, en orden. Las teclas rayadas son muros. Una moneda vale 20 puntos: cógela si el desvío es corto. El par es el camino más corto, y cada paso de más cuesta puntos. A ciegas: las letras desaparecen dos segundos después de empezar cada reto; tienes que saber dónde están las teclas. En una pantalla táctil, toca las teclas.